sábado, 30 de mayo de 2009

7a 11B 7a 7b 11B

tremolo jo com covard
clava ella en mi la seva blava mirada
bufo de llibertat
l'espera és el seu estat
la meva vida en els seus ulls acabada

anada la tempestat
va arribar el moment que esperava
potser no hi ha maldat
dolor de la veritat
que per dintre tant a mi em cremava

martes, 26 de mayo de 2009

A otra ella le tocó vivir el final del cuento de hadas



¿Quién no ha pensado nunca que el amor no es algo más que una ilusión utópica? ¿Quién no ha pensando nunca que el amor no es nada menos que una simbiosis perfecta entre el cuerpo y el alma de dos individuos cuyos organismos cargados de melatonina los cohesionan a través de invisbles vínculos afectivos?

Mentira, invención, realidad o evidencia... el amor existe de una forma u otra y mueve nuestras vidas, aunque sea de forma antagónica.
Existen mil tipos y se puede amar de mil maneras. Pero sólo un patrón es el que nos acompaña durante toda la vida: hablo del amor de pareja.
Desde pequeños, o desde pequeñas mejor dicho sea, nos designan una idea errónea: la del famoso cuento de hadas.
Pensamos en la persona perfecta, en las circunstancias perfectas, en el respeto perfecto, en la confianza perfecta...
Construimos castillos en el aire que nos llevan por la mala senda.
Amar no consiste en toparse de buenas a primeras con un semejante impecable y disfrutar de una dicha ilógica y artificial; dos personas llegan a amarse despues de haber tenido que pasar por muchas discusiones, enfados, mentiras, mil y una extremas situaciones... AMAR implica saber perdonar, saber olvidar, saber tener autocontrol, saber tolerar, saber entregarse.
No existe el orgullo, no existe la mala intención, ni el deseo de hacer daño, ni el deje de protección.

Necedad o sagacidad... llámalo como quieras, después de nuestro descenso de las nubes, luchar es lo único que queda. Porque tú luchaste por mí, yo lucharé hoy por ti.


FOTO: Practicando ángulos con la cámara de mi portatil una tarde libre.

martes, 14 de abril de 2009

¿La conoces?


-¿La conoces?-
-La conozco demasiado bien, desde hace demasiado tiempo.-
-¿Sigue ella en tu vida?-
-Se clavó en mí como un cuchillo, ya no hay quién la separe de mí, quiero que se vaya, dile que ya no tiene nada que hacer conmigo.-
-¿Qué haces cuando se niega a irse?-
-Hago como si la hubiese olvidado, la ignoro, a ver si funciona, aunque no suele darse el caso.-
-¿Cuándo te rendiste?-
-No hace mucho, al principió intenté cambiarla, pero ella es indomable; después tomé la huída fácil.-
-Ella me ha preguntado por ti en muchas ocasiones, no te quiere dejar en paz, se ha encaprichado contigo.-
-No le cuentes nada, no quiero saber de ella ni que ella sepa de mí. Extrañamente no la culpo, fui yo quién se metió en este berenjenal.-
-¿De verdad no quieres que le diga nada? Ella insistió mucho...-
-Solamente dile que está muerta para mí.-
-Nunca podrás librarte de ella, lo sabes.-
-No, ¡No! Ella está muerta para mí, no la quiero más, se tiene que marchar y si ella no lo hace lo haré yo, huiré donde no me pueda encontrar, correré como nunca he corrido. Decepción está muerta, está muerta para mí.-

martes, 17 de marzo de 2009

Volviendo al siglo XIII

Hoy (en vez de ponerme a estudiar para el examen que tengo este viernes :) he decidido aprender gallego-portugués. Que sí, que sí, que es una lengua que desapareció hace algo así como 6 siglos (mínimo); que no me va a servir para nada (al igual que el árabe); que no queda casi nadie que la hable... pero a eso me he dedicado yo esta tarde. Ni Play Station (Game Boy o derivados), ni Diario de Patricia que valga.

El gallego-portugués era una lengua que se hablaba en el oeste peninsular durante los siglos XIII y XIV. Se utilizaba en las cantigas de amigo, heredadas de la cansó provenzal, tanto en el léxico utilizado como en la presencia de determinados tópicos. En ellas la voz poética es una jóven enamorada que se lamenta de la ausencia de su amado, al que llama amigo. De breve extensión, su estrofa habitual es la estrofa monorrima, seguida de un estribillo, también monorrimo, pero que posee rima independiente y su principal recurso estilístico es el paralelismo.

Así pues (en el ratito que he tenido entre el almuerzo hasta ahora que me tengo que ir corriendo a clase de inglés) esto es lo que he aprendido de gallego-portugués y esto es lo que he creado:

I

Ai, Deus eu vin falar contigo
feixe que volva o meu amigo
se non, morrerei

Ai, Deus eu vin chorar contigo
feixe que chegue o meu amigo
se non, morrerei

II

vos, ceo que me cobre
protexe ao meu hombe
meu amigo está lonxe de min

vos, luz que me aluma
rompe a súa penumbra
meu amigo está lonxe de min

vos, son que eu penso
rompe o silencio
meu amigo está lonxe de min

lunes, 2 de marzo de 2009

Zoo-ciedad


Me encanta la palabra "sociedad", es un término que abarca al conjunto de individuos que comparten fines, conductas y culturas, y que se relacionan interactuando entre sí, cooperativamente, para formar un grupo o una comunidad.
Me encanta la palabra "sociedad", la palabra...

Por desgracia, abarca a su vez todo tipo de transgresiones, me parece que nos hemos convertido en una mala sociedad. Hemos tornado a un colectivo en el que cada uno juega a ser acróbata de una generalidad capitalista, consumista, patriarcal e inculta.

Confundimos a Bécquer con Beckham, seguimos pensando que Tirso de Molina es solamente una parada de metro; nos creemos todo lo que vemos y oímos en televisión: ¿cuántos años llevamos escuchando que el frotar se va a acabar? ¿de verdad es creible que un crédito telefónico nos va a arreglar la existencia? Y para tener una vida social actualmente es necesario saberse cuántas veces van al baño los concursantes de Gran Hermano al día.

Pero... ¿qué pasa con cada individuo que forma este maltrecho gremio al que llamamos sociedad? ¿no merecen la pena todas esas personas que en su interior siguen dejando un huequito para la bondad? ¿meritan que se las meta en el mismo saco y decir que dan asco (expresión que odio)?
¿Dónde se quedaron nuestras ganas por amar nuestro mundo? Por qué acibararnos y dejar a un lado todo lo benévolo de la vida: la familia, los amigos, un nuevo día, el milagro de despetarnos, el primero beso, bañarse de madrugada en la playa, tumbarse en la hierba mojada, cualquier primera vez...
Que cada uno se quede con la parte del cuento que más le guste, yo miraré el lado positivo y hasta que en este mundo no quede ni una sola persona buena, hasta que sobre la faz de la Tierra no se extingan las buenas intenciones y los gestos bonitos, hasta que no dejen de existir las sonrisas, que hacen a la gente perfecta; hasta entoncés yo jamás diré: sociedad, me das asco.

martes, 10 de febrero de 2009

Se marchó, preparada para lo mejor


Se fue.
Ya todo había acabado, aunque todavía quedaban motas del dolor.
Necesitó gritar en tantas ocasiones y sin embargo nunca lo hizo, fue más fáci para ella tragarse su suplicio; quizá fuese por miedo, por cobardía. Ya daba igual, todo se había terminado.
Pero sintió la necesidad de oir su respiración una vez más. Así pues, se giró, levemente sonriendo. Él seguía ahí, inmóvil, con la mirada fija aunque perdida.
Observó cada uno de sus rasgos y facciones, él había sido testigo durante 6 largos años de sus mayores alegrías, penas, triunfos, desilusiones... Juntos habían reido y llorado, él se quedaba con lo mejor y con lo peor de su vida. Suyas eran todas sus primeras experiencias: el primer beso, el primero amor, la primera amistad verdadera, el primer suspenso, la primera calada a un cigarro, la primera vez... todo lo habían compartido.
Era duro, pero a la vez un sentimiento similar a libertad nació en ella. El momento que tanto había temido y esperado llegó, de una forma fugaz.
Mientras le miraba se preguntaba si volvería a revivir todos aquellos momentos si pudiese regresar atrás en el tiempo.

-¿Me echarás de menos?- Preguntó él, aunque no emitió sonido. Les bastanban las miradas para hablar.

-No.

Durante unos segundos ambos se quedaron esperando en silencio. Pero ella no volvió a articular palabra, no sentía la necesidad de otorgarle razón o motivo.
Él, lleno de rabia, luchaba por callar una voz en su interior que le repetía una y otra vez que jamás había sido para ella.
Ella necesitaba volar, abrir sus alas, hermosas y repletas de llamativos y alegres colores que nunca se atrevió a mostrar al mundo.
Y con un sentimiento de esperanza que invadía su corazón, se marchó, preparada para lo mejor.
FOTO: mi negra negrura, recién levantada y con mononucleosis (ya que me lo han preguntado, las fotos se ven en grande clikeando sobre ellas).

martes, 27 de enero de 2009

Con la mosca detrás de la oreja

Un día más, un día cualquiera. Un día como puede ser hoy, mañana o como pudo ser ayer. Abres la puerta de tu habitación, de mala gana tiras la mochila (que con un poco de suerte pesará el doble de tu propio peso) y sacas ese libro de primer curso de bachillerato, que en tus manitas se ve aun más grande de lo que realmente es.

Pones tus apuntes en orden, enciendes un flexo y te sientas en la silla (lo más probable es que sea cogiendo mala postura, para variar) y te dispones a estudiar: nada de ruido, nada de música, hoy no quiero distraerme con nada.

Tzzzzzzz... PLIM...

Tzzzzzzz... PLIM

Giras la cabeza mosqueado, que nunca mejor dicho, para ver que la mayor mosca que jamás hayan podido ver tus ojos, esta dándose cabezazos contra el cristal de tu ventana.

-Pero hay que ser tonta...- piensas.

La ignoras y con esperanza de que en un instante el insecto, perteneciente a la familia de los dípteros, se de cuenta de que de momento a su especie le es imposible atravesar materiales sólidos, intentas poner toda tu atención en tu compendio.

Tzzzzzzz... PLIM, PLIM

PLIM

-Amiga, has llegado demasiado lejos- dices, aunque realmente no entiendes por qué ha acabado tan pronto con tu paciencia, no sabes por qué algo tan inocente, como un organismo minúsculo e indefenso puede despertar tanta furia en ti...

Abres un poco tu ventana y te quedas de brazos cruzados y ceño fruncido, aguardando el segundo en el que la díptera salga volando de una vez y te deje en paz.

Tzzzzzzz... PLIM

¿Cómo? ¿Todavía no lo ha pillado? Abres un poco más el tragaluz.

¿Y qué sucede? Pues que la muy lela se encierra entre las dos hojas de vidrio que componen tu ventana.

A ver, ¿qué pasa aquí? ¿no es libre acaso para irse? ¿es que no ve que el asunto es bastante sencillo?

PLIM, PLIM... Tzzz, PLIM


¿A qué le tiene miedo? ¿A salir volando y estrellarse? ¿O es que simplemente no tiene suficiente ingenio como para darse cuenta de que de que posee cierta autonomía? Algo tan difícil de atrapar, con tanto poder sensorial para detectar todo lo que ocurre a su alrededor de una manera asombrosa, con un cuerpo perfectamente diseñado, ¿cómo puede mostrar esa actitud ante un problema tan absurdo?

Cuando te has dado cuenta ya se ha hecho tarde, te has cansado, cierras la ventana, sales de tu dormitorio y dejas a la pobre mosca autogolpeándose una y otra vez. Otro día será.

Y así soy yo, una mosca, encerrada entre lente y lente esperando a que un día me de cuenta de que mi libertad es mia. Quizá ese día sea hoy, quizá haya llegado el momento de salir por el hueco que se me ha dejado y volar lejos, volar hacia donde yo quiera.



FOTO: orgullosa que estoy de poder decir que es de mi cosecha :D

Libre como un pájaro


Batiendo tus alas bajo el sol, te diriges hacia el azul... ¿quién soy yo para cortarlas?

En tu alto vuelo gritas a las nubes, al sol y a todos los que desde ahí arriba ves tan pequeños.
Saltando de tejado en tejado, ahora como gato callejero, ¿quién iba a ser yo para bajarte y poner tus pies en el suelo?

Y cuando te vi sonreir fue cuando lo entendí: indomable, libre como un pájaro, y me pregunté cómo algo tan hermoso podría ser malo.

Simplemente: incontrolabe, de todos pero sin dueño.
¿Quién fui yo para convertir en rey al bohemio?
Tú nunca pensastes que dos podían ser uno y ahora compartimos el mismo sueño.
Yo buscaba lo que escondías dentro y cuando tú mirastes en mi interior vistes tu propio reflejo.

Exento somos y exento te amparo, comamos de la misma fruta, pero no del mismo gajo.
Y cuando te vi sonreir fue cuando lo entendí: indomable, libre como un pájaro.



FOTO: yo haciendo el ganso en una excursión

Con un dedo no se tapa el Sol


Iqbal Masih, niño nacido en Pakistán, a la edad de 5 años lo hicieron trabajar en un taller de fabricación de alfombras, ya que sus padres tenían deudas a las que no podían hacer frente y que necesitaban pagar para no morir de hambre. Iqbal trabajó como esclavo en unas condiciones infrahumanas durante cinco largos años hasta que fue rescatado por el Frente de Liberación de los Esclavos por Deudas, organización que también le permitió realizar parte de sus estudios. En 1992 tomó la iniciativa de viajar por el mundo denunciando la situación que muchos niños estaban viviendo y que no habían corrido la misma suerte que él al ser liberado. En 1995, a la edad de sólo 12 años, fue asesinado por las mafias que organizan el tráfico de niños y la explotación infantil.

Esto es sólo un caso más que muestra como el sistema de relaciones económicas condiciona nuestras vidas, mientras los países ricos no ponen mucho de su parte para solucionar este problema, ya que son sus propias empresas las que se aprovechan de las desafortunadas posiciones de mucha gente y sacan partido de una mano de obra más barata, pero... ¿a cambio de qué? ¿merecen las "personas" que explotan a niños y adultos ser llamadas personas? ¿acaso hay gente en el mundo que carece de derechos y merita ser tratado como un animal?
Posiblemente no conozcas la historia y no te acuerdes de la muerte de Iqbal Masih, pero apuesto a que seguro que te acuerdas de la muerte de la desafortunada Lady Di, Carmina Ordoñez y Rocio Jurado. Quizá igualmente tengas olvidada la vida, labor y muerte de Benazir Bhutto, también pakistaní, de la que te invito a que te informes sobre sus logros en la política de su país y que también fue asesinada.

Dejemos de prestar tanta atención a lo banal y no cerremos los ojos ante lo que realmente importa... con un dedo, no se tapa el Sol.

Y para las dos era un día cualquiera

9:40 a.m

Me termino de peinar en la habitación de matrimonio, cansada y muerta de sueño, pero no quiero perder más clase, así de cabezota soy yo y así de poco hipocondriaca es mi madre, ya se sabe lo que se dice de los médicos.Oigo unos gritos que vienen desde la calle, no les doy mucha importancia, cualquier pareja tiene una pelea de vez en cuando, algunas son más discretas y otras no lo son tanto.
Me voy, tengo que ir preparando la mochila, tengo la mala costumbre de dejar a veces las cosas para el último momento...

-¡Mamá! ¿estás lista?, ¡mamá!... ¿me oyes?

-Sí, una pareja en un coche negro, creo que llevan un bebé, él está muy nervioso... no, no son de por aquí, no los he visto nunca... él intenta arrancar el coche, pero cada vez que lo hace ella intenta bajarse...

La voz de mi madre sonaba desde su cuarto, hablaba por el móvil, mientras miraba a través del visillo. Sólo bastó con que me mirase, las palabras sobraban, la supuesta discusión parece ser que es algo un poco más serio. Desde mi propia casa puedo escuchar improperios de todo tipo, insultos y alguna que otra amenaza de muerte, que obviamente no escribiré aquí.Me acerqué yo también a la ventana, no sé si me dejé llevar por el morbo, pero quería saber que estaba pasando.
Rezaba en voz baja para que la policía llegase lo antes posible, yo también tenía miedo.
La pesadilla en la que se encontraba aquella mujer dolía desde allí arriba, donde a pesar de todo yo me encontraba a salvo y segura.
No sabría decir exactamente cuantos minutos tardó en llegar la policía, pero a mí se me hicieron eternos, pero por fin, por fin estaban allí.

Él, empieza nervioso a mirar a todos lados, no se paró a pensar que alguien podría estar observándolo, ni que nadie tendría la sufuciente valentía como para avisar a la ley, al fin y al cabo es lo que hace normalmente la gente, ¿no? dirigir la mirada hacia otro lado y hacer como si nada, la verdad que es mucho más fácil.
Cogío al bebé y se lo aferró al pecho, querrá aparentar ser un buen padre, darse aires de inocencia, al menos eso fue lo que pensé yo.
Ella, todavía temblando se baja del coche, por fin la puedo ver y con un risa falsa a más no poder niega haber mantenido discusión alguna con su marido, se queja de la imaginación que pueden llegar a tener algunas personas.

Parece irónico... en un segundo poder cambiar tu vida y acabar de golpe con todos tus problemas y que el miedo te impida andar y ver. Es lo que ella tiene, lo que le ha tocado y ella no se lo merece.

-Venga, Yoyi, te voy a llevar al instituto.

-Mamá, ¿no vamos a hacer nada más?...

Una vez en la calle, bajando a la cochera mi madre me dice:

-Mira, allí, esa pareja que va al centro de salud, ¿la ves?... mira como él intenta besarla, ¿ves como lo rechaza? ¿lo ves, Gloria?, tsss... debería haber sido valiente, nunca creas que un problema te va a sacar de otro, nunca dejes que nadie te haga sufrir y busca ayuda siempre que te veas en esa situación, hija.

Y yo me fui, me fui al instituto, como un día cualquiera, mi pesadilla había acabado, yo sólo había sido la espectadora de una desgradable obra, pero para esa mujer la función no había terminado y aquí desde mi sofá, en mi casa, donde nadie me hace daño me pregunto que será de ella en este instante.



FOTO: Montando en góndola, en Venecia.